Hijos merengues, adultos sin éxito

Conflicto entre razón y emoción.

Todos los seres humanos tenemos cinco dimensiones: Física, social, emocional, racional y trascendente. Para el tema que nos interesa vamos a centrarnos en la racional y la emocional. La racional busca bienes difíciles de obtener que exigen apartar obstáculos. Reclaman un proyecto con unas metas y unos objetivos específicos… Mientras que la emocional tiende a bienes placenteros que inclinan a poseer lo que se desea y el reclamo tiende hacia la repetición de sensaciones.

La dimensión emocional puede captar como desagradable algo que la racional percibe como conveniente, o al revés…

Este conflicto entre razón y emoción será permanente en nuestros hijos. ¿Cómo resolverlo? Educando su voluntad para que prefieran objetivos verdaderamente valiosos y luchen por lograrlos. Y ¿qué es la voluntad? Es la tendencia a buscar el bien y alcanzar objetivos. Es también la capacidad de elegir, determinarse, gobernar, gobernarse.

El conocido experimento del Marsmellow Test, iniciado en los años 60 en la Universidad de Stanford en California consistía en invitar a niños y niñas a esperar para comerse un marsmellow en determinado tiempo a cambio de poder comerse dos. El 66% que fueron capaces de esperar para recibir el premio del segundo marsmellow, demostraron años después tener más iniciativa para involucrarse en proyectos, mayor capacidad para manejar la frustración, más confianza y seguridad en sí mismos, capacidad de hacer planes y comprometerse con su ejecución, mejores habilidades sociales, motivación para asumir retos, mejores calificaciones, comunicación asertiva y deseos de aprender.

En cambio, el 34% que no esperaron, eran un poco aislados socialmente, se descomponían fácilmente ante las frustraciones, testarudos e indecisos, irritables y más dados a los celos…

Cuatro medios para educar la voluntad

  1. Dar ejemplo: Si yo lo hago será más fácil que los hijos lo hagan. Por eso vigilar constantemente los retos de mejora personal.
  2. Exigir esfuerzos: Los encargos tienen muchos efectos positivos. Hay esfuerzos físicos, sociales, intelectuales, éticos. “Empezar a ayudar en los encargos entre los 3 y los 4 años predice mayor éxito académico y profesional”2. Algunos efectos mencionados por el Wall Street Journal son: Iniciativa, trabajo en equipo, respeto, responsabilidad, orden y diligencia. Todos ellos son rasgos de buen carácter.
  3. Sugerir metas: Si hay metas se facilita el autocontrol. Crear un ambiente de logro. Las metas mueven poderosamente la voluntad.
  4. Disciplina de la realidad: La realidad es la maestra. Consiste en ayudar a los hijos a afrontar las consecuencias de sus decisiones y de sus actos dejando que la disciplina sea la maestra, sin gritos, sin chantajes, ni amenazas.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la sexualidad?

La gratificación inmediata y la terquedad de hacer lo que les da la gana lucen graciosos y simpáticos en un niño…
Pero si esto no se endereza en la niñez, se pueden volver un mal hábito y los malos hábitos crecen en proporciones gigantescas en la adolescencia y lo más probable es que los ponga fuera de control.

El título de esta publicación podría también ser Hijos merengues, adolescentes con problemas, porque es de vital importancia educar la voluntad de los hijos con los medios propuestos, para que puedan vivir bien la sexualidad, lo cual exige demostrar con actos el amor y para eso se requiere una voluntad recia. Unos hijos con una voluntad bien formada necesariamente alcanzarán éxito. Y éxito no quiere decir dinero, o posición social, sino alcanzar su máximo potencial como personas: desarrollar rasgos de buen carácter como la fortaleza, la reciedumbre, la amabilidad, la veracidad, etc. Si al hijo desde pequeño se le fortalece en estas virtudes va a tener más herramientas para vivir el autocontrol en todo lo que emprenda.

Y el autocontrol es muy necesario para vivir bien la sexualidad en la adolescencia.

¿Quiere que sus hijos digan NO a las drogas y al sexo?

  • Evite consentirlos con todo tipo de aperitivos y golosinas.
•Evite darles grandes cantidades de dinero para compras impulsivas.

¿Quiere que reciban buenos contenidos y adquieran valores?

  • Establezca menos tiempo para ver televisión y lo que vean, seleccionarlo con criterio.
•Ponga horarios y límites al uso del internet y de las pantallas.
•Converse más con ellos durante las comidas.
•Fomente mucha lectura de biografías y clásicos y poca literatura barata y sentimental. De ejemplo en la lectura y fomente conversaciones para compartirlo.

¿Quiere que respeten al sexo opuesto?

  • Insista en las demostraciones de educación y buenos modales con los demás, empezando por los papás y los hermanos.
•Motívelos a pensar siempre en los demás, antes que en ellos, lo que equivale a madurar en la dimensión trascendente.

¿Quiere que sus hijos digan SI al amor y aumenten la posibilidad de un matrimonio estable y feliz?

Enséñeles: Generosidad Autocontrol Compromiso

 

Educa hijos que no se deshagan ante los obstáculos y las dificultades por tu empeño en “barrerles la calle de la vida”. Hijos con un buen carácter que vivan una sexualidad inteligente.

ABSTRACT DE LA CONFERENCIA HIJOS MERENGUES, ADULTOS SIN ÉXITO Por Juan Francisco Vélez y María Luisa Estrada de Vélez

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