Papá… ¡Te invito a mi escuela!

El mundo en el que vivimos no es un ambiente seccionado, la tecnología y la facilidad de trasladarnos de un lugar a otro e informarnos de manera inmediata propicia la multiculturalidad y la capacidad de compartir espacios y momentos más allá de la distancia o temporalidad, lo que exige adquirir nuevas habilidades para relacionarnos.

De la misma forma escuela-casa no son mundos apartes. Las experiencias que vive el niño fuera del aula se integran en la escuela donde tiene la oportunidad de relacionarse e interactuar con otros contribuyendo a formar su personalidad. El proceso educativo comienza en casa y el colegio lo promueve.

Estudios han demostrado que uno de los predictores del éxito escolar en los estudiantes es el grado en que los padres se involucran en el proceso educativo.

De aquí la importancia de ver a la familia y escuela como un espacio en común, una unidad en búsqueda del mismo fin: la formación de la personalidad. La escuela tiene una función integradora y las familias deben ser parte de esta.

La participación de los padres en la escuela conducirá a resultados más positivos en los estudiantes. No sólo mejorarán en sus evaluaciones, también la asistencia y la conducta.

Sin embargo participación no sólo implica ocuparse de las cuestiones académicas o sociales, las actividades de las familias deben estar relacionadas también con las actividades formativas de la escuela; tales como eventos artísticos, culturales, lúdicos y de convivencia. Familia y escuela deben aportar en la mejora del ambiente académico. Los alumnos que ven a sus padres participar de manera activa desarrollan actitudes positivas hacia la escuela.

La manera en que los padres pueden participar en lo académico es:

  • Mantener un contacto positivo con el personal docente.
  • Hablar bien de ellos delante del niño.
  • Hacer un seguimiento de sus actividades y calificaciones.
  • Asistir a las reuniones de seguimiento.
  • Hacer equipo para alcanzar los objetivos académicos.

En lo formativo de la siguiente manera:

  • Ayudar a los niños a organizar su trabajo y cumplir con responsabilidad.
  • Promover en ellos el sentido crítico, reflexivo y expresar inquietudes.
  • Profundizar conocimientos en familia.
  • Apoyar para mejorar su rendimiento académico y elevar su autoestima.
  • Desarrollar actitudes positivas hacia la escuela.

Otras maneras de hacerse partícipe es:

  • Ser tutor o preceptor voluntario.
  • Apoyar en la realización de eventos escolares como: festejo del día del niño, fiesta navideña, asambleas, etc.
  • Planear viajes educativos.
  • Organizar eventos de recaudación de fondos para la comunidad escolar.
  • Apoyar en los eventos de los equipos deportivos y culturales.
  • Proponer y organizar actividades especiales como club de lectura, de ajedrez, entre otros.
  • Participar en el programa de biblioteca.
  • Ser voluntario para dar pláticas a los alumnos sobre tu profesión o experiencia.

Maneras de participar hay muchas no importa cuál sea la elegida,  familia y escuela siempre serán los mejores aliados para lograr hijos felices que aprendan y se desarrollen en un ambiente positivo.  No esperemos al festejo de navidad, recuerda:

“Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, ahora es el momento” Gabriela Mistral.

 

 

Eloisa Careaga Estrada

Coordinadora Elementary

ecareaga@delmarschool.edu.mx